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Las islas: Raiatea y taha'aRegresaImprimirImprimir

LA ISLA SAGRADA: RAIATEA

La isla sagrada, a 40 minutos de vuelo sin escala de Tahití, Raiatea fue ante todo la primera isla poblada por los Polinesios y punto de salida de las grandes migraciones hacia las islas del triángulo polinesio.

Conocida mitícamente en sus leyendas bajo el nombre de “Hawaiiki”, Raiatea sigue siendo la cuna de la cultura polinesia.

Esta isla es el segundo polo económico de Polinesia y es un importante puerto náutico que acoge numerosos veleros y sociedades de chárteres. También es la única isla de Polinesia con un río navegable: el río Faaroa.

LAS ISLA DE LA VAINILLA: TAHAA

A unos minutos en lancha, del aeropuerto de Raiatea, Taha’a “la isla vainilla” sigue conservando el encanto de la Polinesia de antaño.


Parece la isla un inmenso jardín colorado y perfumado en la cual reina tal una princesa, la vainilla, preciosa orquídea. En esta isla se efectúa más del 80% de la producción de la tan celebre vainilla de Tahití, la variedad más preferida de los verdaderos conocedores.

 Se pueden realizar muchas excursiones en las que se explican las etapas del proceso de maduración de la vainilla, ``Vainilla Tahitensis´´: la polinización de las flores, el secado de las vainas y su selección.

 

PUNTOS DE INTERESS TURÍSTICO EN RAIATEA Y TAHA'A

La granja de perlas. En una granja de perlas familiar se puede asistir a una demostración de injerto, observar la perla de cultivo de Tahiti en su entorno autentico, salvaje y preservado, conocer mejor el mundo de la perlicultura, observar la evolución de la madreperla (historia, preparación del injerto, variedades de ostras perlíferas y sus características, preparación de la recogida...).

Las ceremonias religiosas se celebraban en los recintos de los templos al aire libre, denominados ``marae´´, construidos por los dioses y los ancestros divinizados. Los marae desempeñaban una función territorial fundamental y estaban jerarquizadas a imagen de las entidades políticas y sociales. En las ceremonias importantes se realizaban sacrificios humanos.

COMER EN RAIATEA

Club Ho, Moemoe, Muelle de los pescadores, Jade Garden, Mara’Amu

COMER EN TAHA’A

Restaurante Hibiscus, Restaurante Le  Pasaje, Chez Louise, Taha’a Maitai

RECORRER LA ISLA DE RAIATEA

La encantadora capital, Uturoa, frente a la isla de Tahaa, se ha convertido en un gran puerto comercial y de escala para los yates que realizan los cruceros. El Belvedere, situado en el monte Tapioi (294 metros) domina el emplazamiento de Uturoa y ofrece una bella vista panorámica.

 La costa este, en el distrito de Acera, fue el escenario de la ultima batalla franco-tahitiana a finales de l siglo XIX y el refugio de la reina Pomare IV. La excepcional bahía de Faaroa, que alberga una pequeña base náutica, se prolonga por el río navegable de Faaroa, por el que se puede realizar una excursión en barco o en piragua.

La costa rocosa permite gozar de varios puntos soberbios para observar la laguna y el paso Maire, flanqueado por dos encantadores motu. El pueblo de Opoa ostenta el privilegio de haber sido capital de la antigua religión polinesia, con el marae real Taputapuatea, conectado por el paso de Ava mo’a, un paso sagrado por el que llegaban las grandes piraguas de todas las islas del Pacifico,. Las ceremonias de investidura y de encuentros internacionales se celebraban en este lugar,  impregnado de magia y de grandes recuerdos, compuesto por un conjunto de  imponentes baldosas  de coral alineada.

 El trayecto puede continuar después por la carretera transversal que serpentea entre las huertas y los campos de vainilla, o seguir la costa meridional, en dirección a la hermosa bahía de Faatemu, adornada con dos motu en sus bellas playas. El monte Oropiro,  rodeado por dos carreteras, guarda el secreto del lugar donde impacto la lanza que el guerrero Pai utilizo para atravesar la montaña de Moorea,  y detener así la codicia de Hiro.

La costa occidental ofrece también bellos paisajes: en la parte de la laguna, los motu, algunos de ellos erizados de colinas, y en la parte de las montañas, el destello de las cascadas.
Campiñas, prados y vergeles se suceden hasta Tevaitoa, un pueblo que posee una hermosa playa de arena blanca, y punto de salida a la excursión al monte Temehani, lugar legendario del paraíso o de los infiernos de las almas polinesias, y donde crece la blanca ``Tiara apetahi´´, convertida en el emblema de la isla. El templo protestante esta construido en el emplazamiento  del antiguo marae Tainuu, formado por losas de coral levantadas y por algunas piedras grabadas, un conjunto imponente aun bien conservado.

La costa protegida y los bellos parajes han convertido la población de Apooiti en una zona residencial y en la gran base náutica de las islas de Sotavento: una lujosa marina acoge las flotas de las compañías chárteres y los clubes de submarinismo. Para los amantes de las vistas panorámicas, se puede sobrevolar la isla y sus cumbres volcánicas en helicóptero.

RECORRER LA ISLA DE TAHA’A

De Vaitoare, puerto principal de Tahaa, la ruta llega al tranquilo pueblo de Poutoru de la morena legendaria, y a la bahía salvaje de Api, elegida como base náutica por algunas compañías de cruceros. Hacia en este, la carretera serpentea entre el monte Fareura y la costa  entrecortada que conduce a Haamene, una de las principales poblaciones , enclavada al fondo de una profunda bahía que acoge una granja de perlas y una pequeña reserva de tortugas.

La otra orilla de la costa, igualmente tortuosa, se abraza al relieve accidentado de la bahía protegida de Faaha, lugar legendario del nacimiento de Hiro, dominada por tres montes de 500 m.

Otra granja de perlas, que también se puede visitar, explota las aguas cristalinas de este rincón. La franja costera, al principio rocosa, con piedras basálticas que recuerdan una cresta de gallo o una tortuga, se suaviza cerca de Patio, capital de Taha’a. Esta apacible población, encantada por el espíritu de los gemelos legendarios, transformados en coral, esta situada en la costa norte, frente a un grupo de islotes ideales para un picnic, para practicar el snorkel libremente o simplemente para relajarse.  Patio acaba de abrirse al turismo y completa sus actividades tradicionales de la pesca y la copra organizando anualmente una partida de pesca con guijarros, en un ambiente de fiesta general, cantos y danzas, en la que participan todos los habitantes.

La costa avanza en dirección al muelle de las goletas de Tapuamu, frente a dos ``motu´´ muy hermosos. El ultimo pueblo de Tiva nos adentra en el reino de la vainilla, cultivada alrededor de la bahía de Hurepiti, cuyas vainas de fuertes aromas seducen a los gourmets de todo el mundo.

ACTIVIDADES NAUTICAS EN RAIATEA Y TAHA’A

Raiatea y ta’a destacan como puntos importantes de ocio. Las bases náuticas diseminadas en bahías muy bien ubicadas, cuentan con una importante flota de todas las categorías, desde el velero monocasco al catamarán, pasando por el yate a motor, con o sin tripulación.

Todo el entorno incita a esta forma de disfrutar las vacaciones: lagunas maravillosas, islotes encantadores, paisajes sublimes, escalas en las islas vecinas, también soberbias, a media jornada de navegación. Los nombres evocadores de los lugares del  `` jardín japonés ´´ y de sus rosas de coral, interesante para los submarinistas neófitos, o de la sorprendente `` Gruta de los pulpos ´´ entre Raiatea y Tahaa, reservada a los avezados, ofrecen unas idea aproximada de las múltiples posibilidades de inmersión. La diversidad de los paisajes submarinos se enriquece con los restos del `` Nordby ´´, un espléndido buque de tres palos hundido en 1900

 

 

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